mentiras fisioterapia

Como ámbito complejo que es, la percepción de la fisioterapia es muy diversa y depende en gran manera de las experiencias previas que se hayan vivido. A partir de esto, se han creado mitos falsos que han sido asumidos como ciertos con el paso de los años. En este artículo voy a enfatizar en algunos de estos.

Mito 1 de la fisioterapia

No es una práctica que se deba realizar a diario en el centro de fisioterapia, sino que se deben espaciar las sesiones con trabajos activos y otros pasivos también en el hogar. Es decir, se practica el aspecto didáctico con el paciente.

Mito 2 de la fisioterapia

Las manos del fisioterapeuta no aglomeran todo el poder de este, sino que su valía reside en su capacidad analítica de la lesión, ya que esta marcará realmente el proceso de recuperación del paciente. Tampoco se debe considerar la fisioterapia como un recurso milagroso a probar cuando ya se han desechado el resto de opciones. De hecho, desde el inicio de las dolencias, es más que recomendable contactar con un especialista que nos diagnostique la necesidad o no de comenzar las sesiones.

Mito 3 de la fisioterapia

No podemos entender el dolor como una puntuación de la calidad del tratamiento, ya que el pensamiento de “a más dolor, más cura” está erróneamente extendido. En los estudios de fisioterapia, de hecho, se fomentan las técnicas indoloras, que otorguen comodidad al paciente. El dolor solo debe aparecer en fases que necesiten de técnicas invasivas que lo requieran, lo cual es habitual además en este ámbito.

Mito 4 de la fisioterapia

Y, para finalizar, debemos eliminar ese pensamiento que relaciona este recurso con el adjetivo “elitista”. La fisioterapia no tiene por qué ser cara, ya que existe una importante variedad de oferta en el sector, variando además el precio según tratamiento y paciente.